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"La aventura comienza desde México. Un año antes de irte de intercambio el mundo empieza a mostrarte posibilidades y solo si estás abierto a conocerlo, este se abre ante ti."
Santiago Salcedo
07 Enero 2026
Intercambio en Suiza Francesa 2014-2015
Llama y pregunta por nuestros programas de intercambio a Suiza francesa y Suiza alemana
Cuando estaba en 1ro de secundaria, me dieron muchas ganas de aprender francés y ahí inició un sueño… conocer París algún día. Tiempo después, durante un evento escolar, presenté a mi maestro de francés con mi familia y dijo una frase que marcaría mi historia:
"Señora Bertha (mi mamá), veo a Santiago muy emocionado de conocer Francia y sé lo que esos ojos brillosos significan: temo decirle que algún día, muy cercano, Santiago va a agarrar sus maletas y se va a ir a vivir a Francia."
Dos años después, a mis 16 años. Exactamente el 15 de agosto de 2014, la profecía se cumplía: estaba empacando 2 maletas grandes, una back pack y una maleta de mano para conocer por primera vez el viejo continente.
Cuando supe del programa de YFU yo siempre pensé que escogería Francia como destino, llevaba más de 5 años idealizando y soñando con conocer París, pero al ver el folleto con todas las opciones, mi mundo se abrió.
Esa es la experiencia de YFU, la aventura comienza desde México. Un año antes de irte de intercambio el mundo empieza a mostrar todas las posibilidades y solo si estás abierto a conocerlo, este se abre ante ti.
Escuché por primera vez que Suiza tiene su parte francesa. Después de pensar dos días si escoger Francia o Suiza como destino, decidí irme a Suiza francesa bajo la mentalidad que Suiza es todavía un lugar más remoto y desconocido para los mexicanos. De París se habla mucho en películas e historias de amor, pero de Suiza poco conocía.
Llegué a la hermosa, pequeña y auténtica ciudad de Friburgo, un pueblo de 35,000 habitantes -aclaro que es una ciudad de buen tamaño para un suizo promedio- .

Me recibió la familia Brülhart que solo hablaba francés y pronto me trataron como un hijo más. Durante mi intercambio hice grandes amigos de todas partes del mundo: Chile, Argentina, Ecuador, Alemania, Suiza, Holanda, Francia, Canadá, Bélgica. Hoy, 12 años después, sigo escribiéndome en fechas importantes, especialmente con Ayaka (japonesa - canadiense), nos escribimos cartas a mano por lo menos una vez cada dos meses, así durante 12 años.
Llegar a Friburgo fue adaptarme a la fuerza y sin aviso, a la frialdad de los suizos, a la formalidad, la soledad y a la independencia a tan corta edad. Fue un golpe duro pero necesario para alguien que no sabía estar solo; hoy, disfruto mi soledad, pero aprendí que estar solo no es estar sin nadie, sino aprender a estar con uno mismo.
Me encantó descubrir todo lo que Suiza tiene que ofrecer. Esto fue posible gracias a mi familia anfitriona, mis amigos de YFU, la escuela anfitriona y el acompañamiento de YFU antes, durante y después del intercambio. Disfruté la cotidianidad de la vida suiza: trenes, castillos medievales, aguas termales con vista a las montañas, esquiar en los Alpes y la comida: de los mejores chocolates del mundo, tomar vino de forma regular (sí, es legal a los 16 años 🤭), y comer uno de los quesos más ricos: el raclette y la fondue. Para lo que los suizos era algo ordinario, para mí como mexicano era extraordinario.
Durante vacaciones escolares pude conocer mi país soñado: Francia. En un viaje con mi familia anfitriona conocí el pueblo de cuento Colmar, en Alsacia -ciudad donde se inspiraron para crear la Bella y la Bestia de Disney- y en verano, un mes antes de mi regreso a México, por fin pude conocer París. Quedar admirado al ver la Torre Eiffel aparecer entre las calles parisinas como por obra de magia. Después de un año de haber aprendido francés, pude ir a la ciudad de mis sueños hablando en el idioma local.
Uno de los mejores recuerdos es un viaje organizado por YFU donde me hice muy amigo de una voluntaria de YFU Suiza, quien hizo su intercambio en Puebla, México; hasta la fecha somos buenos amigos.
En el viaje:
1. El campamento de llegada en un pueblito llamado Broc, famoso por su fábrica de chocolates Cailler y muy cerca del pueblo de Gruyères, donde se hace el queso para la fondue.
2. Una semana de ski en los Alpes suizos en una ciudad llamada Meiringuen.
En estos eventos, nos juntaban a todos los intercambistas que íbamos a Suiza, ahi te das cuenta que eres más que tu país: eres un ciudadano del mundo, que puede convivir, compartir y reír en varios idiomas y con distintas nacionalidades. Tengo que decir que también ahí me di cuenta de que no era sólo mexicano, sino orgullosamente latinoamericano. Los latinos siempre haciendo ruido y riéndonos que literalmente éramos el alma de la fiesta. Todos los extranjeros nos comentaban lo alegres que éramos, y ese momento siempre recordaré como un momento especial en mi memoria. A veces no nos damos cuenta de las pequeñas cosas hasta que alguien las nota.



El intercambio va más allá de un año en el extranjero, es una experiencia que te acompaña hasta que tú lo permitas. Ya van dos veces que regreso con mi familia anfitriona; mi hermana anfitriona y mi prima de intercambio ya me visitaron en mi casa en México; he viajado por el mundo y he visitado amigos en Costa Rica, Argentina, Japón, Bélgica, y mi gran amiga Ayaka y yo, nos hemos visto en 5 ciudades alrededor del mundo y actualmente estamos planeando el próximo.
La frase que aprendí durante mi intercambio es: no es un año en la vida, sino toda la vida en un año. Pasas por tantos momentos, retos, emociones, subidas y bajadas (porque, aunque el recuerdo es bonito, es una experiencia de crecimiento y todo crecimiento tiene sus partes donde no todo es color de rosa) que se vuelve una vida en un año.
Hoy, tengo un trabajo trilingüe donde puedo seguir usando el francés y trabajo en un entorno global para una compañía internacional. Sin duda, hacer un intercambio te abre las puertas del mundo. Aprendí que para conocer al mundo, hay que conocerse a sí mismo, reconozco que soy la persona que soy gracias a esta experiencia. Soy voluntario en YFU México, ayudando a otros estudiantes a vivir una experiencia en el extranjero y me defino como orgullosamente mexicano por nacimiento y ciudadano del mundo por elección.

¡Si tienes la oportunidad de irte de intercambio, hazlo! .🌱
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